Dificultades en la comprensión lectora y su relación con la lateralidad

¿Qué son las dificultades en la comprensión lectora?
Las dificultades en la comprensión lectora se manifiestan cuando un lector no logra captar el sentido global o los detalles de un texto. Afectan la construcción del significado, la coherencia lógica y la interpretación de ideas implícitas o explícitas.
En muchos niños y adolescentes, estos problemas de habilidades cognitivas se relacionan con trastornos del lenguaje escrito y el bajo rendimiento lector.
Más allá de la descodificación –identificar letras y palabras– estas dificultades implican que el lector no consigue ensamblar lo leído en una trama coherente, lo que impacta directamente en su desarrollo académico y en su autoestima.
El papel de la lateralidad en el desarrollo cognitivo y lector
La lateralidad se refiere a la preferencia estable de un lado del cuerpo para acciones como escribir, lanzar o mirar. Apunta a la especialización funcional de los hemisferios cerebrales y es clave para tareas visomotoras, coordinación espacial y procesamiento lingüístico.
Cuando la lateralidad no está bien definida –como en casos de lateralidad cruzada o mal establecida– se puede alterar esta especialización. La experiencia clínica evidencia que en estos pacientes se afecta la organización espacial, básica para tareas cognitivas complejas como la lectura estructurada.
Lateralidad cruzada y mal definida: cómo afecta la organización espacial
Los pacientes con lateralidad cruzada (por ejemplo ojo derecho y mano izquierda) o sin dominancia definida presentan una capacidad alterada para orientarse en el espacio. Esto no se limita a reconocer derecha e izquierda, sino que también afecta:
- La interpretación de la estructura del texto (introducción, desarrollo, conclusión).
- La ubicación adecuada de los grafemas y sílabas dentro de este
La organización espacial no solo influye en el reconocimiento de la derecha y la izquierda sino que tiene una influencia directa en el lenguaje, concretamente en la coherencia y sentido de un texto.
Impacto de la organización espacial en la lectura y el lenguaje
La lectura requiere que el cerebro mantenga un mapa mental del texto, habilitando la secuencia lógica y la orientación visual. Cuando la organización espacial falla:
- Aparecen inversiones de letras y sílabas.
- Se altera la fluidez y ritmo (la lectura se vuelve entrecortada).
- Se pierde la coherencia textual.
Por ejemplo, un lector puede confundir “sol” con “los” si no puede procesar eficazmente la dirección de lectura o la disposición en la hoja. Estos errores no son aislados: reflejan un patrón común en quienes tienen lateralidad mal definida.
Señales de alerta en niños y adolescentes
Detectar estas dificultades temprano es crucial. Presta atención si observas en el
niño/adolescente:
- Inversiones frecuentes de sílabas o letras.
- Confusión entre derecha e izquierda.
- Lentitud excesiva o saltos de línea al leer.
- Dificultad para estructurar resúmenes o respuestas coherentes.
- Grafías desorganizadas o ilegibles.

Evaluación y diagnóstico: herramientas para detectar la relación
Para evaluar esta relación, se utilizan instrumentos como:
- Test de lateralidad
- Baterías de comprensión lectora, como PROLEC
- Pruebas visomotoras y de orientación espacial
- Observaciones clínicas del proceso lector
Esto permite identificar si la organización espacial y la lateralidad influyen directamente en
la calidad de la lectura, como hemos ido señalando.
Estrategias de intervención educativa y terapéutica
Basado en evidencia se recomienda:
- Actividades para reforzar la lateralidad (coordinación ojo-mano, seguimiento visual).
- Ejercicios de orientación espacial: puzzles, laberintos y trazos direccionales.
- Prácticas de lectura asistida, enfatizando estructura textual (títulos, párrafos).
- Estímulos multisensoriales
- Trabajo de simetrías e inversiones
Estas estrategias actúan tanto en la base neuromotriz como en la comprensión textual,
formando un plan completo de recuperación.
Evidencias científicas sobre el tema
La investigación sobre lateralidad y lectura arroja resultados diversos:
Merchán y Ferré (2008) documentan que la lateralidad cruzada se asocia a una lentitud en movimientos oculares, lo que retrasa la velocidad y comprensión lectora.
En estudios posteriores, Milanés (2012) encontró que los niños diestros homogéneos superan a los de lateralidad cruzada en velocidad y comprensión lectora.
Estas evidencias avalan la necesidad de evaluar y trabajar la lateralidad como parte integral de la intervención en dificultades lectoras.
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Luis Elías Llorens Director y fundador de Centro Llorens. Licenciado en Psicología y especializado en Lateralidad. Número de Colegiado: 22891.