Cómo se trabajan en terapia los problemas de desorientación espacial

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Cómo se trabajan en terapia los problemas de desorientación espacial

En el artículo anterior 5 problemas cotidianos de desorientación espacial causados por la lateralidad cruzada, avanzamos que esta semana explicaríamos algunos de los ejercicios que se realizan en la terapia de lateralidad para trabajar estas dificultades concretas relacionadas con la orientación espacial.

Antes de adentrarnos en los ejercicios, os recordamos que los 5 problemas más habituales a los que se enfrentan estos pacientes en su día a día son:

1.Dificultades para realizar deportes y actividades

2.Problemas de conciencia espacial y para seguir las indicaciones espaciales

3.Dificultades en casa y en el trabajo

4.Dificultad para la conducción de vehículos

5.Dificultades de lectoescritura

Ejercicios con los que se trabaja la desorientación espacial

Juegos de orientación espacial

Los puzles, rompecabezas y juegos de construcción en tres dimensiones son ejemplos de actividades que ayudan a desarrollar la capacidad de percibir, procesar y organizar la información espacial, siempre y cuando estas actividades estén guiadas y supervisadas por un especialista en lateralidad que sepa orientar los ejercicios en función de los resultados del test de lateralidad completo del paciente.

Cómo se trabajan en terapia los problemas de desorientación espacial

Ejercicios de equilibrio

Caminar sobre una cuerda situada en el suelo, hacer ejercicios con el disco de equilibrio y balancearse utilizando pelotas duras o ciertos tipos de semicírculos son algunos ejemplos de este tipo de entrenamiento para trabajar el equilibrio. Estos ejercicios ayudan al paciente a desarrollar la coordinación espacial, la dirección de los movimientos, la postura y la fuerza, la percepción del propio cuerpo respecto al espacio circundante, etc.

Actividades de lectoescritura

La lectura y la escritura implican procesamiento visual y espacial, tal como explicamos en el artículo de la semana pasada. Por tanto, en la terapia de lateralidad, además de tratar otros síntomas de lateralidad relacionados con los problemas de escritura y lectura, realizamos actividades para trabajar este tipo de procesamiento.

Pensemos que la propia grafía de las letras tiene una dirección. Si un niño no entiende las direcciones derecha-izquierda y arriba-abajo, hará el trazo del palito de la b a la derecha y hacia abajo, por ejemplo, convirtiendo una b en una q. Sin embargo, antes de este problema, el niño se encontrará con otra dificultad relacionada con la desorientación espacial: no sabrá ubicar esa letra (o cualquier otra) en el espacio, sea este espacio un papel o la pizarra: no sabrá situarla dentro de un renglón o de las cuadrículas, ni en línea recta, y tampoco sabrá qué tamaño tiene que tener una letra para que sea proporcionado respecto al tamaño de las otras letras y al espacio de la hoja. Por esto a muchos niños solo les caben dos o tres palabras en un folio, escriben en diagonal hacia abajo, no respetan los márgenes, etc.

Asimismo, las palabras están compuestas por letras que siguen un orden espacial concreto, y es este orden el que hace que el significante “Sol” tenga un significado distinto al del artículo “los”. Es decir, cada significante tiene un significado distinto. Si el niño ve o escribe “los” en lugar de “Sol”, difícilmente podrá darle significado a la frase que contenga la palabra. Menos aún, a todo un texto con constantes equivocaciones de este tipo. Del mismo modo, los textos de sus deberes serán ilegibles para su profesor.

Avanzando en las dificultades de lectoescritura que presentan los niños con lateralidad cruzada y problemas de desorientación espacial, nos encontramos con la sintaxis. Una oración está formada por palabras que también deben guardar un orden: las palabras que componen el sintagma nominal, el sintagma verbal, el sintagma preposicional, el sintagma adjetival y el sintagma adverbial. Si el orden se modifica, el sentido puede cambiar o la frase puede dejar de tener sentido. Y con los párrafos ocurre lo mismo.

Cómo se trabajan en terapia los problemas de desorientación espacial

Un ejemplo de ejercicio para trabajar todos estos aspectos que hemos detallado es el ejercicio con textos en los que los párrafos están ordenados de tal manera que no tienen sentido y los pacientes tienen que deducir cuál corresponde a la introducción, al nudo y al desenlace. Otro ejercicio similar es el que se hace con una hoja en la que son las letras y las palabras las que están desordenadas. También se trabaja la desorganización espacial relacionada con la escritura con ejercicios en los que tienen que escribir o dibujar en diferentes direcciones.

Ejercicios de distancias

Son ejercicios con los que el paciente aprende a medir distancias, tamaños de objetos (percepción y procesamiento). Por ejemplo, sin utilizar ninguna regla o cinta métrica, debe calcular cuántas veces, aproximadamente, cabe un objeto en una superficie o dentro de otro. Asimismo, se trabajan las distancias y las direcciones aplicadas a la conducción estableciendo recorridos y dando directrices al paciente.

Susana Lladó

Susana Lladó Comunicación

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