5 problemas cotidianos de desorientación espacial causados por la lateralidad cruzada

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5 problemas cotidianos de desorientación espacial causados por la lateralidad cruzada

En un artículo anterior tratamos la desorientación espacial como síntoma de la lateralidad cruzada. En dicho artículo explicamos que los problemas de orientación en el espacio son un síntoma de la lateralidad heterogénea debido a que la lateralidad es el factor que más determina la capacidad de orientar el cuerpo en el espacio.

La lateralidad cruzada afecta a la capacidad de organización espacial porque causa dificultades en los procesos visuales y espaciales, en cómo el cerebro procesa la información que recibe para orientarse.

En consecuencia, las personas con lateralidad cruzada se enfrentan a una serie de problemas en su día a día que complican su cotidianidad y merman su calidad de vida. En el caso de los niños, los problemas de desorientación espacial inciden, además, en su aprendizaje escolar. Hoy vamos a exponer los cinco problemas más habituales relacionados con este síntoma, y en un próximo artículo explicaremos cómo se trabajan en terapia.

5 problemas cotidianos relacionados con la desorientación espacial

1.Dificultades para realizar deportes y actividades

Esta dificultad es una de las más resaltables porque afecta a pacientes de todas las edades. Cualquier deporte o actividad física como el baile, el judo, el baloncesto o el fútbol requiere coordinación espacial; es decir, tener conciencia del propio cuerpo en relación al espacio en el que uno está situado.

El baile es un ejemplo muy útil para comprender todos los procesos que debe llevar a cabo el cerebro en coordinación con el cuerpo. Para poder bailar, uno debe saber cuál es su propia posición en la sala o en la pista, cuál es la posición del otro respecto a sí mismo y cuál es su propia posición respecto a todos los objetos que hay en el espacio. Además, el baile implica movimiento, motivo por el que hay que poder ir recalculando continuamente todas estas distancias.

«Además, está la propia coordinación de los movimientos que uno tiene que ir realizando y la coordinación de los propios movimientos con los del otro, si se baila en pareja. Cuando hay una coreografía, el baile también supone el seguimiento de una secuencia de movimientos. Todo ello implica organización espacial y organización temporal, porque cada movimiento requiere ser ejecutado en una dirección, en un momento determinado y durante cierto tiempo. Asimismo, también está implicado el equilibrio, y los problemas de equilibrio son otro síntoma habitual de la lateralidad cruzada», señala el director del centro, el psicólogo Luis Elías.

El ejemplo del baile es extrapolable a otras actividades y deportes. En algunos de ellos está más implicada la coordinación general y el equilibrio, como en el esquí; en otros, la coordinación oculomanual, como en el tenis, y en muchos otros, todo lo que hemos citado.

2.Problemas de conciencia espacial y para seguir las indicaciones espaciales

Este problema es la dificultad para llegar a un lugar determinado, para crear un mapa mental del camino a seguir de un punto a otro, para interpretar la ruta que indica un mapa cuando se está de viaje, para comprender las coordenadas y para orientarse correctamente en espacios desconocidos como, por ejemplo, cuando se tiene una reunión en una oficina a la que no se ha acudido anteriormente o se estaciona el coche en un parking en el que no se ha estado nunca.

«A estos pacientes les es sumamente difícil ubicar una tienda determinada cuando están en un gran centro comercial, o encontrar las escaleras mecánicas. Las indicaciones que les pueda dar un dependiente, tipo “Al final de la planta del piso superior, a la izquierda” no les facilitan las cosas. Su desorientación espacial repercute en su sentido de la dirección y la ubicación, por esto suelen depender mucho de la tecnología. Hay personas que ya no salen de casa o de la oficina sin Google Maps. El problema es que cuando se quedan sin batería o conexión, les puede entrar una gran ansiedad», explica el psicólogo.

Lo mismo ocurre con el GPS: no pueden conducir sin él, guiándose exclusivamente por las señales de tráfico y por su capacidad para calcular bien las distancias.

3.Dificultades en casa y en el trabajo

La desorganización espacial también les causa problemas de organización en casa y en el trabajo: no saben dónde han dejado las cosas y les cuesta mucho encontrarlas. La desorganización es tal, que invierten mucho tiempo en estas cuestiones, llegando a afectar a su rendimiento laboral.

«También suelen tener dificultades para ajustar objetos en el espacio, ya que tampoco tienen buena consciencia de los tamaños y formas. No saben a simple vista si un mueble cabe en un lugar concreto, por ejemplo. Este aspecto tiene consecuencias en aspectos como la decoración y la organización porque no saben distribuir los objetos en un lugar determinado».

4.Dificultad para la conducción de vehículos

Conducir implica una gran cantidad de procesamiento espacial. No solamente se trata de la ubicación de uno en el espacio, sino de la posición de todos los otros coches, señales, transeúntes, bicicletas, motos, animales, etc. Casi todos estos elementos, además, están en movimiento, y tienen formas distintas.

Asimismo, conducir requiere interpretar rápidamente códigos. Y esta es una dificultad que también presentan la mayoría de las personas con lateralidad cruzada: el procesamiento rápido de información, una dificultad que se agrava cuando sienten presión o estrés.

«Lo más problemático son las distancias. Al no calcularlas bien, pueden tener serios problemas por no frenar a tiempo, por ejemplo, o porque no se sitúan en medio del carril. Todo esto es conciencia espacial», señala Elías.

La dependencia de los navegadores constituye un problema añadido. Por un lado, conducir les supone tanto esfuerzo, que no podrían hacerlo sin su ayuda. Pensemos que además de lo que hemos explicado, tienen que concentrarse en la coordinación de los pedales, el cambio de marchas, etc. No obstante, conducir con navegador tampoco soluciona sus dificultades porque guiarse por sus indicaciones implica poder procesar información a gran velocidad. Asimismo, el navegador no puede sustituir la capacidad que se requiere para poder reaccionar a los imprevistos que se presentan cuando uno conduce, ni se ocupa de ajustar la velocidad en función del espacio disponible. Todo esto les crea una gran inseguridad que también se trabaja en terapia.

5.Dificultades de lectoescritura

Como hemos visto en artículos anteriores, la desorganización espacial también afecta al aprendizaje de la lectoescritura. Los niños tienen dificultades para seguir el orden de las letras y las palabras en una oración, tanto en la lectura como en la escritura; para seguir la estructura de los párrafos, su sentido y coherencia entre ellos; ajustar la dirección de la escritura, etc. Todo ello tiene consecuencias en en el rendimiento escolar.

Para que todas estas dificultades no deriven en problemas más graves ni obstaculicen la calidad de vida y el desarrollo de las personas con lateralidad cruzada, es fundamental la intervención temprana: realizar un test de lateralidad completo para determinar qué cruces presenta cada paciente y en qué grado, de tal manera que se pueda llevar a cabo una terapia personalizada de homolateralización (diestra o zurda) y se trabajen las dificultades específicas de cada persona.

Susana Lladó

Susana Lladó Comunicación

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