• Susana Lladó

Videojuegos: cómo ayudar a los hijos a hacer un uso saludable

Actualizado: 26 oct



Estar informado es el primer paso para poder ayudar a los hijos a hacer un uso saludable de las nuevas tecnologías (TIC). La adicción a los videojuegos, al igual que la adicción al teléfono móvil o a las redes sociales, no se previene prohibiéndoles utilizar los dispositivos, sino conociendo las herramientas tecnológicas que usan, sabiendo dónde pueden estar los peligros, acompañándolos en su utilización, educándoles en el buen uso y sabiendo cuáles son los factores de riesgo de adicción y cómo detectar comportamientos disfuncionales que pueden indicar que la persona está desarrollando una adicción.


En España, según datos de 2019 de la Asociación Española de Videojuegos (AEVI), el 80 % de los niños de entre 6 y 10 años, y el 78 % de los que tienen entre 11 y 14 son usuarios de videojuegos. Un porcentaje creciente de ellos está en riesgo de adicción, ya que admiten jugar una media de 6,6 horas a la semana.


Hoy dedicamos el artículo a dar algunas pautas a los padres para que puedan ayudar a los hijos a hacer un uso saludable de los videojuegos, un objetivo que no siempre es fácil, ya que los tienen al alcance a través de múltiples dispositivos.


Pautas para ayudar a tu hijo a hacer un uso saludable de los videojuegos



Comprueba mediante el código PEGI si el videojuego es apropiado

  • Comprueba que cada videojuego sea apropiado para la edad de tu hijo e infórmate sobre el tipo de contenido del juego: si es educativo, si promueve la creatividad y los valores positivos o, si por el contrario, incluye escenas violentas, de sexo, miedo, lenguaje soez, etc. Desde 2003, existe un Sistema de Clasificación Europeo del contenido de los videojuegos (PEGI) que informa sobre los dos aspectos de una manera muy sencilla mediante etiquetas. En este página encontrarás la explicación de cómo funciona la clasificación.

  • Como muchos juegos de bajo coste se pueden descargar desde Internet, el sistema PEGI también te informa, mediante la etiqueta “PEGI OK”, de qué juegos son aptos para todos los públicos y si las webs de descarga ofrecen las garantías de seguridad requeridas.


Limítale el tiempo de juego diario y asegúrate de que lo cumple


Según el Instituto de la Mente Infantil (Child Mind Institute) de Estados Unidos, dos tercios de los niños y adolescentes de este país declaran que en casa no les han puesto normas sobre cuánto tiempo pueden jugar al día. En España, la situación no es muy diferente.


Ponle normas claras a tu hijo sobre el tiempo máximo que puede dedicar al día a jugar, y hazlo en positivo y escuchando lo que él quiera decirte. Este tiempo no debería superar los 30 -40 minutos entresemana, aunque se recomienda que no jueguen todos los días de lunes a viernes. Durante el fin de semana, el máximo recomendable es de dos horas al día.


Si los niños son menores de seis años, el tiempo máximo de exposición a las pantallas no debería superar la hora diaria.


No bajes la guardia


A veces, por cansancio o por estar muy atareados, los padres dejan de supervisar que el niño esté respetando las normas establecidas. En otras ocasiones, hacen concesiones porque el niño está aburrido o por otro motivo. Es muy importante que las normas se mantengan.


Explícale con antelación la sanción que le impondrás si no cumple las normas


Tu hijo debe saber qué consecuencias tendrá que no cumpla las normas cuando las pongas, no a posteriori, cuando ya se las haya saltado. El castigo por saltárselas debe ser proporcionado (no te dejes llevar por tu enfado), imponerse de inmediato y cada vez que se las salte. También es importante que en este momento le recuerdes lo que tenéis pactado.

Permítele jugar solamente si ha terminado sus quehaceres diarios, ¡pero cuidado!


Muchos niños reclaman poder jugar a los videojuegos como si fuera un derecho. Es importante enseñarles que no es así, que es una actividad de ocio a la que pueden dedicar un tiempo limitado siempre que hayan terminado sus tareas escolares y domésticas, y siempre que no vaya en detrimento de otras actividades de ocio al aire libre, deportivas y culturales. Para evitar que hagan las tareas rápido y de cualquier manera para poder jugar, establece una hora fija de juego.


La videoconsola no debería estar a su alcance


Es bastante habitual que los padres dejen la videoconsola en el salón de casa o que el niño la tenga en su propia habitación. Ni la videoconsola ni cualquier dispositivo mediante el que pueda jugar fuera del tiempo y espacio pactados debería estar a su alcance.


Fomenta y promueve su gusto por otro tipo de actividades de ocio


El Departamento de Psicología Social, Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Huelva ha investigado el efecto diferencial que tienen la práctica deportiva y el uso de videojuegos en la satisfacción vital. Lo ha hecho analizando los datos de un estudio llevado a cabo por Children’s Worlds con una muestra de más de 10 000 niños de 12 años de nueve países de la Unión Europea.


Los resultados del estudio muestran que solo el 26,4% practica deporte a diario. En cambio, el 39,3 % juega cada día a videojuegos. Sin embargo, observaron que así como una mayor práctica de actividad deportiva correlacionaba con una mayor satisfacción vital, no se hallaba una asociación destacable respecto al uso de videojuegos. Podéis leer la investigación en este artículo publicado en The Conversation.


Es esencial despertar en los niños y adolescentes su afición por otras actividades de ocio y culturales, por los deportes y por diversión al aire libre. De este modo, no solo contribuiremos a prevenir su tendencia a hacer un uso excesivo de los videojuegos, también les procuraremos un buen desarrollo. Una buena manera de fomentar en ellos otros intereses es realizando actividades juntos, en familia.


Valida y refuerza que se dedique a otras actividades


Reforzar positivamente que dedique su tiempo a otras actividades le motivará a seguir practicándolas y fortalecerá vuestro vínculo. Interésate por esas alternativas que le gustan.


Utiliza los programas de control parental


Haz uso de los programas de control parental para evitar que tus hijos encuentren contenidos inadecuados para su edad, tanto en el ordenador como en la videoconsola.


Interésate por los videojuegos que le gustan. Habla con tu hijo


  • Aunque a ti no te atraigan los videojuegos, juega con tu hijo. Como explican en la Guía para padres y educadores sobre el uso seguro de Internet, móviles y videojuegos: «es la mejor manera de entender qué función tienen para los jugadores. Esto te llevará a comprender mejor sus factores de atracción, a valorar sus aspectos positivos y negativos, a mantener criterios adecuados a la hora de comprarlos y, en definitiva, a mejorar la comunicación en el entorno familiar».

  • Interesarte por los videojuegos que le gustan también puede ser una oportunidad magnífica para introducir conversaciones que es importante que tengáis en un ambiente relajado: hablad sobre cuestiones como los posibles riesgos de jugar demasiado, sobre los contenidos inapropiados, el riesgo que entrañan algunas plataformas online, la discriminación, la violencia, etc. Si establecéis una buena comunicación, tendrá la confianza necesaria en ti para contarte cualquier problema con el que se pueda encontrar.

  • De la misma forma que le impondrás un castigo si no cumple lo establecido, también debes reconocerle verbalmente el hecho de que esté cumpliendo las normas que pusiste.


Conversar con otros jugadores desconocidos online supone correr un riesgo


Se puede jugar online compitiendo con otros jugadores conectados y se puede establecer conversación con otros jugadores que no conocemos. En este último caso, hay que ser consciente del riesgo que esto implica.


Minimiza el número de pantallas a las que tenga acceso


Los niños y adolescentes viven rodeados de pantallas: ordenador de mesa, portátil, tablet, teléfono móvil, consola, televisor…Negocia el número de pantallas a las que puede tener acceso.


Si un videojuego le pone inquieto o agresivo, no dejes que siga jugando


Los videojuegos pueden estimular en exceso algunas áreas del cerebro y determinados contenidos pueden provocarles nerviosismo o agresividad. En estos casos, deben parar de jugar o realizar otra actividad que les tranquilice antes de proseguir.


Dale ejemplo, es la mejor manera de enseñarle


Los niños aprenden observando. Tu ejemplo es importantísimo. Haz un buen uso de las nuevas tecnologías.


Pide ayuda profesional, si es necesario


Si ves que a tu hijo le cuesta cumplir con el tiempo que habéis establecido de juego, crees que puede estar jugando a escondidas o está modificando su comportamiento habitual, pide ayuda profesional.


En la entrevista Hay que distinguir los videojuegos nocivos de los beneficiosos, el psicólogo Luis Elías explica los efectos beneficiosos y los efectos negativos de los videojuegos, y las señales que indican que se ha desarrollado una adicción. Asimismo, existe un test desarrollado específicamente para evaluar si esta se ha producido.





Otras fuentes:


El papel de la familias en la promoción saludable de videojuegos y dispositivos móviles en estudiantes


Guía para padres y educadores sobre el uso seguro de Internet, móviles y videojuegos.


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