• Susana Lladó

Dificultades de aprendizaje: la discalculia

Actualizado: hace 3 días

La discalculia es una de las dificultades de aprendizaje que presentan a menudo los pacientes con trastorno de lateralidad, al igual que la disgrafía y la disortografía. Os explicamos en qué consiste y cómo se trabaja en terapia.



Qué es la discalculia


La discalculia es un trastorno específico del aprendizaje de las matemáticas – fundamentalmente, del cálculo y la aritmética– que suele aparecer asociado a otros trastornos y dificultades, como trastornos de atención, problemas de memoria, problemas en el aprendizaje del lenguaje escrito, incapacidad para el pensamiento abstracto, la no comprensión del ritmo de seriación, problemas de psicomotricidad, de esquema corporal, percepción visual, orientación espacial y lateralidad.


Aunque después veremos los signos del trastorno con más detalle, grosso modo, los niños con discalculia tienen dificultad para comprender los símbolos numéricos (el concepto de número, por ejemplo) y los conceptos aritméticos básicos, como la suma, la resta, la multiplicación y la división.


Es importante aclarar que la causa de la discalculia no es una inteligencia inferior a lo normal; es decir, la discalculia es independiente del nivel de inteligencia del niño. Se estima que este trastorno afecta a un 5-6 % de la población infantil.


Signos y síntomas


Tal como detalla Aguilar, M (2014), los niños con discalculia se caracterizan por:


  • Equivocarse en la identificación de números.

  • Confundir cifras que tienen formas similares.

  • Confundir números cuya pronunciación es similar.

  • Confundir números simétricos: cierto espacio de la cifra que debiera ocupar el espacio derecho, lo dibujan en el izquierdo.

  • Invertir cifras girándolas. Por ejemplo: confundir el 6 y el 9, o el 3 y el 8.

  • Presentar dificultades para la seriación numérica, ya que esta implica comprender el concepto de sucesión y los signos asociados a conceptos como mayor que y menor que. También es habitual que al escribir una serie numérica, repitan números o los omitan, y que al pedirles que cuenten hasta cierto número, no se detengan en él, se salten números o no empiecen a contar desde el número que se les ha indicado.

  • Traslaciones o transposiciones: por ejemplo, en lugar de escribir 15, escribir 51.

  • Errores en las operaciones: por ejemplo, no colocan las unidades bajo las unidades cuando suman o restan (no configuran bien las columnas de las operaciones) o inician la adición y sustracción por la izquierda.

  • No entienden el concepto de división.

  • Dificultades para automatizar el cálculo mental, ya que este implica capacidad de abstracción, comprender en qué consisten las operaciones y funciones como la atención y la memoria.

  • No comprender los enunciados ni la relación existente entre el enunciado y la pregunta del problema.

  • Fallas y dificultades en el razonamiento al solucionar un problema.

  • Confusión de signos aritméticos, como el de sumar o restar (+ y -).

  • Dificultades para escribir correctamente los números al hacer un dictado.

Asimismo, además de que les cuesta aprender a contar (suelen hacerlo con los dedos) y a contar hacia atrás, no saben llevar en las sumas y restas, no memorizan las tablas de multiplicar y no entienden las fracciones.


Tengamos en cuenta, no obstante, que no todos los niños tienen el mismo ritmo de desarrollo ni de aprendizaje. Es normal que los menores de cinco años giren números al escribirlos, y que hasta los siete años tengan dificultades relacionadas con la capacidad de abstracción.



Relación del trastorno con la lateralidad


Cuando la lateralidad no está suficientemente afianzada como diestra o zurda, o cuando hay una lateralidad cruzada (en el caso de la discalculia, cruce mano-ojo y oído-mano), también hay dificultades en la lectoescritura (incluyendo la comprensión y la retención de lo que se lee), problemas de orientación espaciotemporal, memoria, concentración, atención (visual y auditiva), abstracción, inversiones y direccionalidad, así como dificultades en el procesamiento de la información y en el razonamiento, y deficiencias en la adquisición del esquema corporal y en la psicomotricidad. Todas estas problemáticas interfieren en la comprensión y el aprendizaje de las matemáticas.


Veamos algunos ejemplos de cómo afecta esta sintomatología en este aprendizaje:


  • Necesitamos el pensamiento abstracto para entender los números (que el número 2, por ejemplo, hace referencia a dos elementos del mundo real o a dos entes abstractos), para comprender los símbolos, patrones y relaciones, y para pensar lógicamente.

  • La percepción visual es la que nos permite diferenciar los objetos por su forma y posición, además de por el tamaño y color, y la orientación espacial se refiere a la ubicación de nuestro cuerpo con respecto al de otras personas, objetos que lo rodean, ambiente próximo y espacio de su entorno, lo que provoca que estos escolares cometan errores específicos de inversión o rotación de números (Rosas, L. 2012, pág. 20).

  • No haber adquirido correctamente el esquema corporal también dificulta el aprendizaje del cálculo aritmético, ya que hay una desorientación derecha-izquierda.

  • La psicomotricidad no solamente hace referencia a la motricidad, también incluye el desarrollo de procesos como el lenguaje o el pensamiento.


Tratamiento


La discalculia se trata dentro de la terapia de lateralidad realizando un abordaje integral y personalizado teniendo en cuenta los resultados del test de lateralidad completo de cada paciente: dependiendo de los cruces de lateralidad y del grado de afianzamiento de esta, la sintomatología puede variar o presentarse en mayor o menor medida. Por esta razón, los ejercicios irán dirigidos a trabajar más en cada caso unos aspectos que otros: la orientación derecha-izquierda y arriba-abajo, el ritmo (seriación), la estructuración espacial, el razonamiento lógico, la percepción de las formas, la noción de temporalidad, la atención, la memoria, etc.


Del mismo modo, hay que trabajar en paralelo todos aquellos problemas emocionales que presente el paciente. Es habitual que estos niños sientan una gran frustración por no rendir académicamente igual que sus compañeros y que, al no haber tenido un diagnóstico temprano, crean que tienen menos capacidades cognitivas, lo que les causa problemas de autoestima.


Fuentes:


La discalculia: un trastorno específico del aprendizaje de la matemática (Revista científico- educacional ROCA. Vol. 15 N.º 1.).




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