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  • Susana Lladó

Cómo escoger bien los regalos de Navidad de los niños


Es fácil caer en los excesos al comprar los regalos de Navidad de los niños. Por un lado, nos cuesta decir que no a sus largas lista de deseos, la cuales están muy influenciadas por la publicidad omnipresente y las tendencias. Por otra parte, a veces hacemos compras compulsivas dejándonos llevar por nuestra propia ilusión o por las prisas de último momento. Si a todos estos regalos les sumamos los que les hacen otros familiares y amigos, el resultado es que los niños suelen recibir demasiados obsequios, y algunos son poco adecuados para su edad y para su buen desarrollo.


El exceso no es bueno para ellos


Limitar los regalos de Navidad de los niños debería formar parte de la educación que les transmitimos, ya que es contraproducente saturarles con tantas cosas. De hecho, muchos especialistas coinciden en que un niño no debería recibir más de cuatro regalos por estas fiestas.


El primer criterio para escoger los regalos


Un niño que, de pronto, se ve rodeado de tantos juguetes nuevos, está recibiendo demasiados estímulos. Su mente es incapaz de prestar atención a tanta novedad. Por esta razón, juega un rato con cada uno de ellos y enseguida pierde la ilusión y se aburre. De modo que el primer criterio pedagógico que deberíamos aplicar es el de escoger regalos que vayan a valorar. Así conseguiremos que los juguetes no queden aparcados en un rincón, que realmente los disfruten, que crezcan apreciando las cosas, que aprendan a manejar la frustración y que de adultos mantengan la ilusión por recibir regalos y sepan agradecerlos.

Las características que debe cumplir un buen juguete


Segundo criterio


La segunda regla que deberíamos tener presente a la hora de escoger los regalos de Navidad de los niños es que un buen juguete debe estimular la imaginación y la creatividad.

Los juguetes a los que se les puede dar diferentes usos, que son colaborativos y que permiten experimentar y crear situaciones distintas son los más adecuados para conseguir este objetivo. Por ejemplo: las pastas para modelar, como la plastilina y la arcilla, el scrapbooking, los bloques de construcción, los kits de robótica educativa, los juegos de mesa y de rol que fomentan el trabajo en equipo, los muñecos e incluso los videojuegos beneficiosos para su educación.


«Un buen juguete es el que sirve para jugar a muchas cosas en momentos distintos, el que permite variadas manipulaciones y representaciones que amplían la experiencia del niño y de la niña», explica el catedrático del departamento de Teoría de la Educación de la Universitat de València, Cruz Pérez, en el artículo Cómo elegir los juguetes de Navidad publicado en The Conversation.


Piensa que cuantas menos cosas haga un juguete (luces, sonidos, etc.), más imaginación tendrá que poner el niño al jugar con él. Es decir, su interacción aumentará.


La regla de los 4 regalos


Para no excedernos y ser pedagógicos a través del acto de regalar sin renunciar al espíritu navideño podemos aplicar lo que se denomina La regla de los cuatro regalos: regalarles algo para leer, algo para vestir, algo que necesiten y algo que ellos deseen de verdad.


Una lectura adecuada para su edad estimulará su mente, además de ayudarles a afianzar el hábito de la lectura. Regalarles una prenda de vestir contribuirá a que valoren este tipo de compras. Lo mismo ocurre con “algo que necesiten”: escogerlo les obligará a pensar cuáles son sus prioridades. La cuarta categoría, “algo que ellos deseen de verdad”, debe responder verdaderamente a esa ilusión que tengan, no a la que tengamos nosotros.


Una buena manera de fomentar en los hijos la contención y las peticiones razonables y saludables es escribir con ellos la carta a los Reyes Magos cuando son pequeños. De este modo se habituarán a hacer este ejercicio de reflexión, y disfrutarán mucho más con los obsequios.



Escoger bien los regalos de Navidad de los niños implica escucharlos


Algunos padres proyectan sus propios gustos en sus hijos, dirigiendo sus preferencias consciente o inconscientemente. Aunque como educadores debemos consensuar con ellos algunos regalos, también es importante escucharlos. Así aprenderemos más sobre sus gustos, aficiones, aptitudes y habilidades, por lo que podremos estimularles con lo que les regalemos. ¡Y no nos olvidemos de los regalos intangibles! Uno de los mejores obsequios que podemos ofrecerles durante estas fiestas es pasar tiempo con ellos, jugar juntos, hacer actividades en familia al aire libre y crear momentos de alegría que atesoren en sus recuerdos. ¡Felices fiestas!




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