• Susana Lladó

¿Cómo dañan la salud la soledad no deseada y el aislamiento social?

Actualizado: 14 jul



La epidemia de soledad empezó antes de la pandemia


Las restricciones de movilidad durante el confinamiento han hecho que muchos investigadores hayan puesto el foco de atención de sus estudios en los efectos que la soledad no deseada y el aislamiento social provocan en la salud física y mental, ya que ellos mismos han detectado una epidemia de soledad que se está extendiendo en la mayoría de los países. No obstante, antes de la pandemia de covid, muchos expertos ya habían alertado sobre esta epidemia de soledad no deseada y aislamiento entre la población de todas las edades, no solo entre los más mayores.


¿Qué ha cambiado?


¿Por qué cada vez hay más personas que se sienten solas? ¿Cómo se puede reducir el impacto de la soledad en la salud? Estas son algunas de las preguntas a las que responde la profesora de Historia Moderna de la Universidad de York Fay Bound Alberti en un interesante ensayo titulado Una biografía de la soledad que se publicó el pasado mes de febrero.


En el libro, Bound Alberti desmonta la creencia de que la soledad no deseada ha existido en todas las épocas igual que ahora, y demuestra que el nacimiento del fenómeno que estamos viviendo está vinculado al desarrollo de la modernidad, ya que esta se basa en el individualismo competitivo y ha supuesto la transformación de los patrones de trabajo, vida y ocio.



La autora explica que, obviamente, la soledad como sentimiento de carencia ya existía en el mundo premoderno, pero que el marco social, filosófico y espiritual era distinto entonces. Este marco estructural aportaba a las personas un sentimiento de pertenencia que ya no existe. Su tesis es que los sistemas neoliberales propician la desconexión entre el yo y el mundo, una desconexión que incrementa el sentimiento de soledad. Y propone que si la soledad es una epidemia, podemos frenar su propagación erradicando las condiciones que han causado esta división entre el individuo y la sociedad, así como la falta de sentido que experimentan muchas personas. Sin duda, es un libro recomendable (podéis leer las primeras páginas en este enlace).


Impacto de la soledad no deseada y el aislamiento social en la salud


Como especie social que somos, necesitamos interaccionar con otras personas regularmente, y hacerlo presencialmente. Vivir sin esta conexión y cercanía con los demás tiene graves consecuencias para nuestra salud. El aislamiento social prolongado tiene un impacto sobre el sistema nervioso, impide el desarrollo de la propia identidad, aumenta el riesgo de muerte prematura y puede actuar como desencadenante de enfermedades psiquiátricas como la ansiedad, la depresión o la esquizofrenia. Los neurobiólogos han observado que el aislamiento social produce cambios en estructuras cerebrales como la amígdala, que es el principal centro regulador de las emociones (el miedo y la agresividad, por ejemplo).



Asimismo, un estudio realizado este año en Reino Unido con 400.000 participantes ha demostrado que las personas que están aisladas socialmente tienen un menor volumen de materia gris en las regiones cerebrales involucradas en la memoria y el aprendizaje. La probabilidad de que desarrollen demencia o enfermedades cardiovasculares es un 26 % más alta.


El estrés que genera el aislamiento social también debilita el sistema inmunitario, desencadena procesos inflamatorios y tiene un impacto en el sueño (horas y calidad). Además, es más probable que se adopten malos hábitos: inactividad física, dieta deficiente, etc.


La ‘resocialización’ puede revertir los efectos de la soledad


Del mismo modo que el aislamiento social y la soledad no deseada causan estragos en la salud física y mental, los estudios también nos dicen que la resocialización puede revertir estos efectos.


Las personas que se han aislado socialmente o que se sienten solas pueden incorporar hábitos y cambios en su vida que las ayuden a reconectarse con otras personas y a mejorar su bienestar.


Por ejemplo, se sabe que el baile, la práctica de yoga o de tai-chi, la meditación mindfulness, los masajes y las terapias con música y otras formas de expresión artística, como la pintura, son muy beneficiosas. Bound Alberti explica los motivos: «Trabajar a través de los sentidos brinda conexión física y sentido de pertenencia. Debemos cuidar el cuerpo porque así es como nos conectamos con el mundo y entre nosotros como seres físicos sensoriales».


Apuntarse a un curso que se imparta en grupo, reconectar con familiares y amigos, y sentirse útil realizando voluntariado son otras formas de empezar a salir de lo que se vive como una situación sin salida.


Cuándo se hace necesaria la terapia



No obstante, también es cierto que muchas personas que han llegado a una situación de aislamiento social no pueden cambiar por sí mismas los pensamientos autolimitantes que han construido ese muro entre ellas y el mundo, por lo que necesitan la ayuda de un profesional para trabajar las causas, las cuales pueden ser muy diversas.


En psicoterapia, el paciente aprende a detectar los pensamientos disfuncionales que no le ayudan y a cambiarlos creando experiencias positivas y trabajando el miedo a relacionarse, la desvaloración personal y sus cualidades y aptitudes. La soledad no es un sentimiento inmutable, aunque se haya prolongado durante mucho tiempo, y tampoco define a la persona. Los obstáculos que parecen insalvables se pueden derribar.


Diferencia entre soledad no deseada y aislamiento social


Aunque en el artículo hemos hablado de aislamiento social y soledad sin distinguirlos porque suelen estar correlacionados, no son lo mismo. El aislamiento social se define como "un estado objetivo de tener un contacto social mínimo con otros individuos". En cambio, la soledad es la divergencia entre las relaciones sociales que uno quisiera tener y las que tiene en realidad. Es decir, es una experiencia más subjetiva y relacionada con la calidad de las relaciones que hemos establecido.




Otras fuentes:


The Conversation:


https://theconversation.com/aislamiento-social-la-otra-pandemia-175826


https://theconversation.com/afecta-el-aislamiento-a-nuestro-cerebro-136027


https://theconversation.com/stop-medicalising-loneliness-history-reveals-its-society-that-needs-mending-127056


New York Times


Psychology Today


Wmagazin




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